Castigar por suspender no ayuda a aprobar - hijosconexito
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Castigar por suspender no ayuda a aprobar

Castigar por suspender no ayuda a aprobar

Castigar por suspender no ayuda a aprobar. Varias madres se han puesto en contacto conmigo, agobiadas por los suspensos de sus adolescentes. 

Talleres online para madres y padres en mayo y junio

Y más de una me ha preguntado qué castigo me parecía más razonable. 

Mi respuesta ha sido (para no variar) muy clara:

Castigar por haber suspendido, no ayudará a que, después de las vacaciones, tu hija o tu hijo se ponga a trabajar duro. 

Honestamente, en casa no hemos tenido este problema. Tanto mi hija como mi hijo, siempre han ido muy bien en el colegio y en la universidad. 

Desde pequeños les enseñé a organizarse. También fueron aprendiendo buenas técnicas de estudio, hasta que llegó un momento, en el que ellos solos eran capaces de preparar sus trabajos y exámenes. Lo que no quiere decir que, si en algún momento puntual nos necesitaban, ahí estábamos nosotros para ayudarles. 

Pero independientemente de esto, quiero hablaros de los castigos, en concreto por sacar malas notas. Está ampliamente demostrado que los castigos no son eficaces ni a medio, ni a largo plazo. 

Castigar por suspender no ayuda a aprobar

A corto plazo, puede que sean eficaces, no nos engañemos, pero suele ser por miedo o por evitar lo que se les viene encima. Pero no por convencimiento. Os aseguro que tras un castigo no van a pensar:

‘Tengo que estudiar para labrarme un futuro’. 

Cuando tú le dices a tu hijo ‘no vas a salir en toda la Semana Santa por haber suspendido’, se supone que tu intención es que cuando vuelva tras las vacaciones se ponga a estudiar de forma responsable. 

¿Realmente pensáis que esto va a ocurrir?

Si fuera así, los niños que más castigos reciben, serían los niños más obedientes y mas estudiosos y todos sabemos que esto no suele ser así. 

Castigar a un niño o adolescente sin poner un pie en la calle durante toda la Semana Santa por sacar malas notas, desde mi punto de vista, es un error. Simplemente porque no va a servir de nada, solo va a fastidiarlo. 

Cuando un niño suspende varias asignaturas al finalizar un trimestre, es que algo pasa y ese algo lleva pasando varios meses o incluso años.

Muchas madres y padres, ponen cara de sorpresa cuando recogen el boletín de notas, lo cual dice mucho de su implicación en los trabajos escolares de su hijo o hija. Porque la trayectoria académica se ve venir. Y si no la vemos venir, es porque nos hemos implicado poco.

Castigar por suspender no ayuda a aprobar

De ahí que, en vez de castigar o amenazar, sea más mucho más eficaz poner en juego otras herramientas:

  • Buscar con ellos las causas y las soluciones de su bajo rendimiento y tratar el tema en profundidad.
  • Tomar decisiones adecuadas para el día a día. 
  • Explicarles por qué NO estamos contentos con su falta de responsabilidad, de esfuerzo o de perseverancia (si fuera el caso).
  • Analizar cuánto tiempo pasan solos en casa por las tardes.
  • Si están ATENDIDOS o si tienen barra libre para ver la tele, engancharse al móvil o jugar con la play. 
  • Si han aprendido cómo organizar su estudio escolar.

Pero arreglar algo tan importante con amenazas y castigos no sirve para que se acaben las malas notas, tenemos que tirar del hilo hasta averiguar qué está ocurriendo y actuar en consecuencia. Tenemos que empezar a implicarnos antes de la entrega de las notas.

Para terminar una pregunta:

¿Qué consecuencias crees razonables si los hijos tienen suspensos? 

Video YouTube. Aquí.

Talleres online 2021. En mayo y junio.

2 Comments
  • Eva
    Posted at 11:03h, 28 marzo Responder

    Haciendo mención al título de uno de tus talleres “ el poder de los hábitos familiares”, creo que esto es clave para el éxito o el fracaso escolar de nuestros hijos. Involucrarnos no significa hacerles los deberes, todo lo contrario, es ayudarlos a que alcancen autonomía, desarrollen buenos hábitos de estudio, duerman las horas suficientes y tengan unas normas y límites claros con unas consecuencias que ellos conozcan de antemano y les den estabilidad. En cuanto a los castigos yo tampoco creo que sirvan de nada, un niño o un adolescente solo va a entender que lo estás fastidiando. Honestamente, pienso que ningún joven quiere suspender, por el malestar que le genera a él y a sus padres, por el rol social que acaba teniendo en clase, sobre todo en la adolescencia. Opino como tú, que quién se lleva sorpresas es porque no ha prestado la atención suficiente ni ha tenido comunicación ni con el centro escolar ni con su hijo, pero llegado el momento suspenso , creo que habría que abordar el tema desde un punto de vista global, revisando en qué estamos fallando nosotros, en qué y cómo podemos ayudarle, en que él adquiera un compromiso de mejora, que sienta que estamos ahí para apoyarle, pero que el trabajo es suyo. Por supuesto hablo de jóvenes sin temas de adicciones o comportamientos disruptivos, que ahí ya tendríamos que pedir ayuda profesional.

    • Carmen López Suárez
      Posted at 10:29h, 31 marzo Responder

      No puedo estar más de acuerdo contigo, Eva. De hecho, el video próximo dice exactamente esto. Mil gracias por tu interesantísimo comentario. ❤️❤️❤️❤️❤️

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