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Comunicar a un paciente que tiene cáncer, exige tiempo

Para que el personal sanitario lleve a cabo una buena asistencia emocional a sus pacientes, es necesario que tenga tiempo y pasión por su trabajo. Porque el contacto con un paciente requiere mirar a los ojos, escuchar activamente, tener empatía y acompañar. 

Ayer mi marido salía a las 15:00 horas de trabajar, pero me avisó diciendo que se iba a retrasar ‘mucho’. Cuando nos sentamos a comer –pato en salsa de manzana y escalibada, por cierto, exquisito, ¡nos encanta cocinar! – me contó:

‘Tenía cinco malas noticias que dar. Y el tiempo que tenemos asignado para informar, en estos casos tan graves, suele ser insuficiente’.

(Y eso que el hospital donde trabaja mi marido está muy comprometido con la atención al paciente).

‘A las 11:00 de la mañana solo había hablado con dos’.

‘Cuando les das la noticia, se vienen abajo, muchos lloran y empiezan a bombardearte a preguntas’.

‘Cuando ‘su tiempo’ ha pasado no les puedes decir, a la calle, que pase el siguiente, así que se va produciendo un tapón que aumenta a lo largo de la mañana.

‘Varias personas se han quejado del retraso de la consulta, pero a mi me da igual. A mis pacientes les explico todo lo que quieran saber e intento ponerme en su pellejo’.

Estoy impartiendo un taller interesantísimo a un grupo de padres, cuyos hijos practican deporte de alto rendimiento.

Estamos trabajado sobre ‘TALENTO, APRENDIZAJE, HÁBITOS Y RUTINAS’.

 

Algo que repito a madres y padres con insistencia es la necesidad de que nuestros hijos tengan pasión por lo que hacen o por lo que decidan hacer. Además de la necesidad de que sean emocionalmente cercanos y empáticos con ‘los otros’

Guadalupe Sánchez, doctora por la U. de Tarrasa y especialista en educación emocional en el ambiente hospitalario, opina que,

‘lo que más valora la gente es el tipo de trato que ha recibido del personal sanitario … hay estudios que señalan que cuando los médicos o enfermeros conectamos emocionalmente, se producen menos recaídas’.

Desde el punto de vista de Sánchez,

‘estos comportamientos contribuirían a desatascar las urgencias’. ‘En el momento en que atiendes mejor a la gente y disminuye su nivel de estrés, ansiedad o miedo, suele haber menos interconsultas innecesarias’.

Igualmente insiste:

‘las urgencias pediátricas están abarrotadas de angustia de padres más que de patologías pediátricas’.

‘Llevar a cabo una buena asistencia emocional es imposible sin tiempo, requiere mirar a los ojos, escuchar activamente, poder acompañar’.

‘Precisamente, la posesión que más anhela el personal sanitario es el tiempo’.

 

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