Despierta en tus hijos el deseo por aprender y el placer por saber
Es responsabilidad de los padres despertar en los hijos el deseo por aprender, el placer por saber, la curiosidad por conocer. El conocimiento es la mejor herramienta para que tu hija y tu hijo no se dejen manipular. La estrategia más útil para que sean ciudadanos críticos y libres a la hora de decidir.
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Despierta en tus hijos el deseo por aprender y el placer por saber

Es responsabilidad de madres y padres despertar en los hijos el deseo por aprender.

  • El placer por saber.
  • La curiosidad por conocer.

 

El conocimiento es la mejor herramienta para que tu hija y tu hijo no se dejen manipular. Es la estrategia más útil para que sean ciudadanos críticos y libres a la hora de decidir.

La mayoría de las cosas que vamos a aprender en el colegio y el instituto, no nos van a ‘servir para mucho’ en nuestro día a día. No le vamos a sacar partido directo en nuestras actividades cotidianas. Ni siquiera nos van a servir, en la mayoría de los casos, para nuestra profesión futura.

Pero el proceso de aprender cosas ‘que parecen inútiles’:

  • Serán fructíferas para nuestro desarrollo intelectual.
  • Moldearán nuestro pensamiento.
  • Favorecerán la relación con los demás.

Y así seremos individuos más felices y mas plenos.

La educación y aprender nos sirve para construirnos como personas y para comprender el mundo que nos rodea

 

Algunos de los nuevos ‘seudodivulgadores’ que –sin preparación alguna están saliendo como setas– aseguran en sus charlas y talleres que, por ejemplo, la física u otras disciplinas que se enseñan en la escuela, no sirve para la vida diaria. Son una pérdida de tiempo. Son poco interesantes. No sirven para las profesiones futuras.

Incluso, alguno que otro se atreve a asegurar que estas son las razones fundamentales de la desmotivación actual de los estudiantes.

Hace unas semanas, en el transcurso de un taller que estaba impartiendo en Sevilla, una madre se quejaba de que su hija tenía que estudiar ecuaciones de segundo grado en matemáticas, cuando en su vida diaria o profesional nunca las iba a necesitar.

Protestaba igualmente de que, en historia, estaba aprendiendo contenidos irrelevantes para la vida –‘cualquier información se puede buscar en internet o en Wikipedia’, decía–.

Quizás esta madre estaba motivada por los discursos, desde mi punto de vista totalmente erróneos, pero muy mediáticos, que una ‘formadora de madres y padres’ –muy de moda en la actualidad–, repite con demasiada frecuencia en los medios de comunicación.

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