Maternidad conservadora ¿Nueva moda del pasado?
En ‘Contra los hijos’, de Meruane, la autora insiste en que actualmente estamos volviendo a un maternidad conservadora, donde la mujer tiene todo el trabajo, el hombre no asume su rol de padre, ni sus responsabilidades en el hogar y los hijos se han convertido en unos tiranos, sobre todo con sus madres.
conservadora
16578
post-template-default,single,single-post,postid-16578,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-13.3,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive
conservadora

Maternidad conservadora ¿Nueva moda del pasado?

Maternidad conservadora

Acabo de leer ‘Contra los hijos’, de la escritora chilena Lina Meruane. Un libro controvertido y no exento de críticas, sobre todo, entre algunos sectores de opinión. Para la escritora, en la actualidad, estamos volviendo a un maternidad conservadora muy en boga en Estados Unidos en los años 50.

Desde sus primeras páginas, el libro es una provocación a pensar. Puedes estar más o menos de acuerdo con sus planteamientos, pero el hecho de que la autora razone desde la perspectiva que lo hace, ya es desde mi punto de vista, un punto de inflexión.

El libro de Meruane, debería ser leído por mujeres y por hombres.

Es hora de que –como ocurre en la actualidad– el asunto de la educación de los hijos deje de ser entendido como una tarea fundamentalmente femenina. Si queremos introducir los tan necesarios cambios culturales o políticos en nuestra sociedad, será necesario que el hombre asuma su cuota de responsabilidad en la crianza de los hijos. Si esto sigue sin ocurrir, la familia –y concretamente la mujer– seguirán sufriendo las consecuencias de este desequilibrio.

El hombre debe asumir su cuota de responsabilidad en la crianza de los hijos

Para la escritora, los niños han alcanzado en los últimos tiempos ‘plenos poderes en el espacio doméstico’, llegando a ser unos ‘tiranos muy temidos’, sobre todo, por las madres. Desde su punto de vista, se han convertido en la nueva herramienta ‘para censurar la libertad de las mujeres’. Y tiene bastante razón.

Quizás no sean tantos niños como ella intenta demostrar, pero es un hecho constatado –que por otro lado veo con bastante frecuencia en mi despacho–. Niños sin ningún control.

Considera la autora que esta es una nueva coartada para traer a las mujeres de vuelta a sus casas. Denuncia que los Estados –aunque impulsen la maternidad–, se ocupan cada vez menos de los asuntos relacionados con ella, dejando todo en manos de las madres.

Los Estados se ocupan cada vez menos de los asuntos relacionados con la maternidad

En España, las Administraciones Públicas:

  • No favorecen la conciliación.
  • Desatienden las necesidades familiares que van unidas a la maternidad y paternidad.
  • Motivan que la responsabilidad del cuidado de los hijos y las tareas domésticas recaiga en manos de las mujeres.
  • Potencian con sus políticas que las mujeres renuncien a su proyección profesional.
  • No se implican en la erradicación de la discriminación salarial entre hombres y mujeres.

Para muchos, en los últimos años, estamos viviendo  la vuelta a una maternidad conservadora como la que Betty Friedan describió en los años 50 en EEUU. Mujeres que renuncian a sus aspiraciones profesionales para permanecer en el hogar al cuidado de sus familias. Mujeres con entrega intensiva y absoluta a los hijos. Niños situados con frecuencia en una especie de altar doméstico donde lo dominan y controlan todo.

“La condición de la mujer está totalmente subordinada a la de madre y cuidadora” 

Ser madre y profesional es una tarea difícil. Las expectativas personales, familiares y sociales han aumentado. Colocamos a los hijos en el centro del universo, no les ponemos límites, les sobreprotegemos en exceso. Y en ocasiones aparecen los tan conocidos como ‘hijos tiranos o hijos emperadores’.

Es necesario que nos replanteemos la estructura familiar. Debemos hacer ver a los hijos que sus derechos terminan donde empiezan los nuestros. Debemos dejar de cargar sobre nuestros hombros todo el peso de la familia. Es necesario que dejemos de otorgar a los hijos más privilegios de los que merecen. Es importante que nos planteemos un tipo de crianza más sensata y equilibrada. Tenemos que motivar su responsabilidad y autonomía. Dejarles hacer solos sus tareas. No asumir sus compromisos. Y muy importante, exijamos la implicación del padre y el apoyo de las instituciones públicas.

 

 

 

 

2 Comments
  • Kaddouri Sellam
    Posted at 00:55h, 04 mayo Responder

    Comparto tu opinión punto por punto. Creo que hay una conjura secreta en los diferentes gobiernos motivada por motivos socioeconómicos, más económico que sociales. Si Se retira a la mujer del mercado laboral y se le “obliga” a cuidar de la economía doméstica y del hogar en general, hay más posibilidades de superar el paro laboral que asfixia a tantos países cuando la gran mayoría de los puntos de trabajo sean ocupados por hombres.
    Pero se están equivocando del todo estos falsos políticos , la mujer ha conseguído unas conquistas sociales y laborales, de la cuales ya no puede prescindir. Sobre todo de la libertad y del empoderamiento del que disfruta actualmente. Aún no ha hecho más que empezar vuestra lucha. Animo y seguid luchando.

    • Carmen López Suárez
      Posted at 11:00h, 04 mayo Responder

      Muchas gracias por el comentario.

Post A Comment