Pantallas y tecnología. Controla su uso: el tuyo y el de tus hijos
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Pantallas y tecnología. Controla su uso: el tuyo y el de tus hijos

En el taller del viernes sobre normas y límites, algunos padres me comentaban que es muy difícil evitar que los hijos usen pantallas o tecnología, incluso, durante los primeros años de vida. Otros insistían en que es literalmente imposible por la enorme presión del entorno social en el que vivimos. Yo les aseguré que es posible. Con nuestros hijos lo habíamos hecho, al igual que otros muchos padres que conocíamos.

Los datos sobre el consumo de internet –redes sociales, juegos de azar  y online– son alarmantes, sobre todo entre los adolescentes: el 20% de jóvenes entre los 14 y 18 años usa internet de forma. Tanto es así que el Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha un programa nacional de adicciones para abordar este problema.

¿Cómo se produce esta adicción?

Nuestro cerebro ha evolucionado durante millones de años para procesar cosas que pasan en el mundo real, a velocidad real. Cuando los niños de corta edad son bombardeados con estímulos muy llamativos –colores y luces atractivos–, sus sentidos se acostumbran a este tipo de información. Y su cerebro se adapta a un mundo que en realidad no existe.

Si sobreestimulamos su cerebro –aún inmaduro– con cambios de imágenes muy rápidos y llamativos, les será más difícil prestar atención a cosas que pasan en su entorno a un ritmo normal.

D. Christakis, director del Centro de Salud, Comportamiento y Desarrollo Infantil del Children Seattle Hospital, piensa que la exposición al vertiginoso ritmo que ofrecen las pantallas, produce una sensación de lentitud cuando los niños se enfrenten al mundo real. Incluso, en ocasiones creará problemas de aprendizaje y de déficit de atención.

Numerosas investigaciones sobre tecnología o pantallas

De la Academia Americana de Pediatría, entre otras,  han demostrado que la interactividad con objetos como tabletas o móviles es muy gratificante para el cerebro de los niños. Cuando están jugando y ven que ‘la maquina hace lo que ellos le dicen’ piensan: ‘lo he hecho yo solo’. Entonces, su cerebro se siente satisfecho y dice: ‘me gusta, quiero más’. De ahí su alto poder de adicción, no solo para niños y jóvenes, si no para todas las edades.

Es muy importante que los padres nos impliquemos en controlar el uso que hacen nuestros hijos de las nuevas tecnologías. Debemos sustituir el tiempo de pantalla por actividades sanas, como la lectura, el juego exterior y las actividades creativas.

Al tiempo, es muy importante que controlemos el uso que hacemos nosotros mismos, sobre todo, delante de ellos.

Si nos basamos en un elevado número de estudios empíricos publicados en los últimos años. Las recomendaciones sobre cuánto tiempo nuestros hijos deben hacer uso de ‘objetos con pantalla’ son las siguientes:

  • De 0 a 2 años, cero minutos.
  • 3 años, 30 minutos.
  • 4 años, 40 minutos.
  • 5 años, 50 minutos.
  • 6 años, 60 minutos.
  • De 7 a 18, máximo 2 horas (progresivamente de menor a mayor edad).

Igualmente, ha sido ampliamente demostrado que,

La adicción al móvil es un problema que también afecta a los padres

Se estima que uno de cada cinco adultos españoles es adicto a este dispositivo. Lo que tiene importantes consecuencias en la cantidad y calidad del tiempo que pasan con sus hijos.

La revista Child Developmnet ha publicado un estudio que revela que el 48% de los padres reconoce que el uso de objetos tecnológicos interrumpe, en más de tres veces al día, el tiempo que están con sus hijos. Al evaluar el comportamiento de los niños de estas familias, los investigadores encontraron que:

  •  A medida que los padres usaban más ‘pantallas’, se incrementaban los problemas de conducta en los niños.

El Departamento de Pediatría Boston ha publicado otra investigación. Los resultados demuestran que el 73% de los padres que están con sus hijos en los restaurantes de comida rápida de esta ciudad:

  •  Usan el móvil mientras están con sus hijos. Y un porcentaje más alto no les presta atención durante todo el tiempo que están sentados.

Un estudio realizado por AVG Technologies en diferentes países de Europa y América encontró que:

  • El 40% menores de 11 años piensan que sus padres dedican más tiempo al móvil que a jugar con ellos y desearían que les prestaran más atención.
Estos estudios deben hacernos recapacitar.

Nuestros hijos construyen su personalidad y su comportamiento a través de nuestro ejemplo. Ellos interpretan la realidad a través de nosotros. Es muy importante que cuidemos las rutinas con los objetos de pantalla. Sobre todo en presencia de los hijos. Debemos apagar los dispositivos en casa durante los momentos en familia. Apagar las pantallas mientras no se usan. Y evitar dejar la televisión puesta cuando hemos acabado de verla.

Sí, los padres podemos evitar que los hijos hagan un uso excesivo e inadecuado de las nuevas tecnologías. En primer lugar, dando ejemplo, en segundo cuidando mucho el uso que hacen desde que son bebés.

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